06 abril 2015

Mandarinas y Coco, dulces y deliciosas....


Me encantan!!
Hoy tenía mono de una buena mermelada amarga. Pero me quedaban solo unas cuantas mandarinas en la nevera, así que tome la desición de explorar algunas recetas, y cuando sentí.. termine dandole mi sabor personal!!!

Mis pobres mandarinas las deje olvidadas por no ser muy dulces, de hecho creo que las pobres no tenían sabor alguno pero las resucité.

Mi receta de mermelada de mandarina es como la de naranja, bueno, en general todas las mermeladas son similares, se hacen a base de fruta y azúcar y se incorporan otros ingredientes al gusto.

Esta receta que encontré, es fácil de hacer, así que os saldrá bien y seguramente la repetiréis a lo largo de la temporada, o al menos eso esperamos. Como se va a utilizar parte de la piel de la mandarina, si tenéis posibilidad compradlas ecológicas, en caso contrario aseguraos de limpiarla muy bien.

Ingredientes
800 gramos de mandarinas,
500 gramos de azúcar

Yo le agregué de cosecha propia:
2 cucharadas de coco rayado
1 cucharadita de vainilla

Elaboración
Lavas bien las mandarinas, sécalas y procede a elaborar el zumo de toda la fruta, exprime las mandarinas reservando las fibras y las pepitas que quedan en el exprimidor, envuélvelas haciendo un saquito con una gasa e hilo de cocina.

Tapa el zumo y reserva en el frigorífico mientras preparas la piel de la mandarina para incorporar a la mermelada. No es necesario utilizar todas las pieles, aunque en mi caso nunca son demasiadas, pon la cantidad deseada, también puede variar según el tipo de mandarina utilizada, conviene que no tenga una piel con mucho albedo. En primer lugar ponlas en una olla cubiertas de agua (sin excesos) y añade también el saquito de las semillas y fibras de la fruta.

Mermelada de mandarina
Pon la olla al fuego y cuando rompa a hervir baja la temperatura a fuego medio. Cuece durante una hora aproximadamente, o hasta que las pieles estén tiernas y agrega el coco, la vainilla. Cuela las pieles exprimiéndolas bien para recuperar el agua que desprendan, reserva el agua de cocción. Cuando las pieles hayan perdido un poco de temperatura, córtalas en juliana muy fina.
Retira el zumo del frigorífico y viértelo en una olla de fondo grueso junto a las pieles cortadas, el agua de cocción reservada y el azúcar, pon la olla al fuego y mueve de vez en cuando para que el azúcar se disuelva y se integre de forma homogénea.

Cuando rompa a hervir, baja un punto el fuego y cuece hasta que adquiera textura de mermelada, o un poco menos, porque al enfriarse espesará más.

La mermelada de mandarina está lista para enfrascar y tener un capricho delicioso y natural para endulzar el desayuno o la merienda. ¡Buen provecho!

Y por supuesto decir que mi foto en esta ocación me quedo genial! jejeje

No hay comentarios: